Cómo cuidar ropa de piel?

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A no ser que sus prendas de cuero o de piel estén demasiado sucias, trate de no llevarlas a la tintorería, aun a aquellas que se especializan en esta clase de prendas.

La belleza de la piel está en la pátina que le da el uso; cualquier intento por hacerla parecer nueva destruirá esa pátina.

Siempre limpie cada año las prendas de piel suave y frótelas con aceite mineral para que la piel no se reseque ni se agriete.

Lave primero la prenda con un trapo húmedo y con jabón de calabaza u otro jabón especial
para piel; después enjuáguela con un trapo mojado o con una esponja.

Quítele a la prenda e exceso de agua y déjela secarse a la temperatura ambiente (nunca cerca de un radiador).

Ya que esté seca la prenda frótela con aceite mineral. Retire el exceso de aceite con un trapo limpio.

Conviene rociar las prendas nuevas de ante o de gamuza con un spray protector contra manchas y agua; también rocíelas después de limpiarlas.

Debe frotar con un trozo de tela de toalla la superficie de las prendas o con un cepillo especial para gamuza, para levantarles el pelillo.

Cuando la parte interior de las prendas de ante tiene un acabado liso, úntele aceite mineral.

En caso de que le hayan caído gotas de agua a una prenda de ante, deje que se seque completamente y luego cepíllela o frótela con una toalla.

Retire a la prenda las manchas pequeñas con una goma de borrar o con una lija muy fina. Cualgue los abrigos y las chaquetas de piel en ganchos forrados o de madera (jamás de alambre).

También cubra las prendas con un trozo de tela (no las guarde en bolsas de plástico). No doble las prendas de piel, ya que se pueden agrietar y las marcas ya no se quitan.

En caso de que las prendas de piel estén un poco arrugadas cuélguelas en el baño en lo que usted se ducha con agua caliente.

Así el vapor ayudará a desarrugarlas. También puede plancharlas con la plancha casi tibia, colocando un pedazo de cartoncillo entre la prenda y la plancha.

Lave los guantes de piel, poniéndoselos y mojándolos y únteles un poco de jabón de calabaza, proceda como si se estuviera lavando las manos.

Después enjuague muy bien hasta que el agua salga clara. Aun puestos los guantes, séquelos con una toalla, luego quíteselos y póngalos encima de otra toalla para que terminen de secarse.

Ya que estén completamente secos, acondiciónelos con aceite mineral para devolverles la suavidad.

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Comentarios

  1. Gracias por estos consejos, asi podre cuidar a mi tan amada ropa de cuero

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