Cómo reparar una puerta?

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Reparación de puertas que hacer cuando la madera se hincha además de quitar todo rechinido de una puerta.

Para quitar el rechinido de una puerta, por lo general no hace falta más que una gota de aceite, y apretar todos los tornillos.




Si persiste el problema, ajuste las bisagras de manera que sus ejes queden alineados. Lubricar y apretar los tornillos también le puede dar buenos resultados.

Si una cerradura cuyo pasador se traba o no cierra bien, no ponga aceite sino grafito en polvo, aplicándolo directamente en el mecanismo del pasador; después apriete todos los tornillos de la cerradura, incluyendo la contra del marco.

En caso de que el pasador de cierre automático no ajuste correctamente en la contra, frótelo con un lápiz y cierre la puerta: el recorrido del pasador quedará señalado en el marco.

Si la señal está alineada con el hueco de la contra pero no llega hasta él, observe la moldura que actúa como tope en la puerta; está posiblemente esté desajustada o abultada por muchas capas de pintura.

Para fijarla debidamente use clavos sin cabeza, hundiéndolos en la madera con un punto asentador de clavos.

Si la pintura es la causa del problema, ráspela y nuevamente pinte la moldura.

O bien, si la marca del pasador no queda alineada horizontalmente con el hueco de la contra, agrande éste con una lima.



En caso de ser necesario, mueva la contra ampliando la escopladura donde está inserta y haga un nuevo hueco para el pasador.

Si la madera se ha hinchado a causa de la humedad, posiblemente produzca rozamiento entre la puerta y el marco.

Los puntos de roce suelen tener la pintura raspada; en caso de no ser así, localice colocando una luz intensa detrás de la puerta y cerrando ésta despacio.

Existen diferentes formas de quitar el rozamiento, dependiendo la intensidad. Pruebe primero con papel de lija; si hay exceso de pintura, quítelo .
En caso de que lo anterior no resuelva el problema, recurra al cepillado. Solamente, debe cerrar la puerta y trazar en una de sus caras una línea paralela al canto que roce con el marco, a 3 mm de éste.

Después abra la puerta e inmovilícela introduciendo una cuña entre el canto inferior y el piso.

Cepille luego el canto correspondiente siguiendo la línea; finalmente aplique sellador y pintura en la porción de madera que haya quedado al descubierto.

En caso de que el rozamiento sea contra el piso, hay que desmontar la puerta para cepillar el canto inferior.

La mayoría de las bisagras de puertas tienen ejes sueltos que se pueden sacar haciendo palanca con un desarmador.

Debe aflojar primero golpeándolos suavemente con un martillo. Si están oxidados, póngales aceite aflojador y deje que éste actúe durante unos minutos.

Si las bisagras tienen ejes soldados o remachados, quíteles los tornillos del lado del marco manteniendo la puerta inmóvil con una cuña. Comience por la bisagra de abajo y deje todas atornilladas por el lado de la puerta.

Ya que haya cepillado unos 3 mm del canto inferior, nuevamente coloque la puerta y meta los ejes de las bisagras comenzando por el de arriba.

En el caso de pernos fijos, atornille las bisagras al marco empezando por la más alta y apoyando la puerta en la cuña.

Si la puerta está demasiado desajustada, tal vez pueda usted alinearla calzando con un pedazo de cartulina una de las alas de una bisagra, como se presenta en la ilustración.

Solamente debe retirar los tornillos del lado del marco, insertando la cartulina y volver atornillar la bisagra.

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