Como pulir y lavar piedras?

Como hacer para: Como hacer un pulido de piedras, como lavar pierdas preciosas


Las gemas son piedras de excepcional belleza, relativamente escasas y de considerable dureza. Por lo general están constituidas por un solo mineral, a diferencia de las rocas.

Las piedras llamadas preciosas, el diamante, el rubí, el zafiro y la esmeralda, son las más duras, y para tallarlas se requiere ser un experto.


Pero, cualquier aficionado puede esmerilar piedras semipreciosas, y aun las que recoja en la playa o en los ríos porque le parezcan bonitas.

Hay aparatos especiales de tamoreo para pulir piedras. La condición es que las escogidas sean muy duras.

Para averiguarlo, raspe con una navaja las impurezas que tenga cada piedra en la superficie; deseche las que tengan gránulos, escamas o vetas sobresalientes.

En caso de no tener alguno de estos defectos, procure rayarlas con una navaja, y si no lo consigue, quiere decir que puede pulirlas.

Los aparatos de tamboreo tienen un tambor o cilindro que gira accionado por un motor. Dentro del tambor se ponen las piedras con arena abrasiva y agua.

El movimiento causa un frotamiento entre las piedras y el abrasivo, y éste, al ser más duro, pule las piedras.

Al adquirir uno de estos aparatos, elija un tamaño que vaya de acuerdo con la cantidad de piedras que desee pulir; su capacidad puede ser desde 700 g hasta 5 kg.

Considere que únicamente pueden trabajar con la carga completa, la cual llena las ¾ partes del tambor, y que los aparatos pequeños sólo pueden usarse para pulir piedras pequeñas.

Primera fase: Esmerilado grueso. Debe llenar el aparato con las piedras hasta un poco menos de las ¾ partes, y agregar carburo de silicio de grano grueso y agua, en cantidad suficiente para cubrir las piedras.

Si su aparato es de 1 kg de carga, utilice unos 200 g de abrasivo; si es de capacidad distinta, siga las instrucciones del fabricante.

Cierre muy bien la tapa del tambor para que no se gotee. Pare la máquina cada 24 hrs, saque seis piedras, lávelas y examínelas con buena luz.

Si no tienen hoyos, manchas ni grietas, están listas para la segunda etapa; de no ser así póngalas a pulir otras 24 hrs y vuelva a revisarlas.

Cuando al menos cuatro de cada seis piedras estén bien pulidas, sáquelas todas. Coloque el lodo en cada bolsa de plástico y tírelo a la basura; no lo tire jamás por la tubería de desagüe, porque podría obstruirla.

Lave con cuidado las piedras y el tambor, pues cualquier residuo de abrasivo prodría estropear las piedras durante la primera fase.

seque las piedras y examínelas; deseche todas las que tengan manchas, hoyos o grietas para que no echen a perder las buenas.

Segunda fase: Esmerilado fino. Coloque las piedras que haya elegido en el tambor. Para que se llene otra vez hasta sus ¾ partes, agregue, si se requiere, otras piedras ya esmeriladas.

Añada abrasivo fino (200 g para una carga de 1 kg) y agua en cantidad suficiente para cubrir las piedras.

Tape el tambor y hágalo funcionar. Revise las piedras cada 24 hrs; tardarán al menos siete días en pulirse perfectamente.


Lávelas como lo hizo al final de la primera etapa.

Tercera fase: Pulido. Después de lavar el tambor, meta en él nuevamente las piedras. Agregue óxido de cerio (1 cucharada copeteada por cada 1.5 kg de carga) con agua, en cantidad suficiente para cubrir las piedras.

Tamboree las piedras hasta conseguir un pulido uniforme y brillante (esto puede tardar hasta siete días). Revíselas diariamente.

Si las piedras al girar producen un sonido áspero y arrítmico, agregue a la mezcla un poco de pegamento para papel tapiz hasta darle una consistencia cremosa; así se protegerán las piedras del roce excesivo.

Cuarta fase: lavado final. Lave las piedras y el tambor. Meta nuevamente las piedras en el tambor, cúbralas de agua y agregue ½ cucharada de detergente.

Tamboree unas seis horas más o menos, hasta que se desprenda la película de pulimento que cubría las piedras.

Saque las piedras, enjuáguelas perfectamente y séquelas con un trapo.

 


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