Qué hacer durante un temblor?

Como protegernos durante un temblor? 

Siempre mantenga la calma; no corra ni se deje llevar por el pánico. Mejor piense en lo que puede hacer, considerando las sugerencias recomendadas.

Temblores

Hable, aunque sea para decir lo asustado que está; así logrará contrarrestar un poco el shock, y motivará a otras personas a hacer lo mismo. 

Si se encuentra en una casa o en un edificio, no se quede sentado ni


acostado. Apague todas las hornillas y calentadores que estén encendidos.

Busque algún lugar seguro dentro de la construcción, como una columna, una esquina interior que no esté cerca de ningún vidrio,, o debajo de un mueble sólido, como una mesa, un escritorio o una cama.

No se acerque a objetos que pudieran caerse, como libreros, repisas y muebles altos pesados, y aléjese de las ventanas, puertas corredizas y espejos.

No corra al exterior. Las escaleras se pueden caer, y puede haber aglomeraciones en las salidas. No utilice los elevadores, pues se quedarán detenidos si hay un corte de energía.

En caso de que tenga que salir, lo mejor es que ya esté planeada y ensayada la forma de hacerlo, sobre todo tratándose de centros de trabajo; más adelante se abunda al respecto.

Si siente el temblor en la calle, no corra a tontas y a locas. Aléjese de edificios, bardas, postes y cables de luz en pie o caídos. Vaya con calma al lugar más despejado que tenga a la vista.

En caso de ir en coche y se da cuenta que está temblando, deténgase tan pronto como lo permita el tránsito, pero no en puentes, ni junto a edificios muy altos.

Permanezca dentro del vehículo, éste se moverá sobre sus amortiguadores pero será un buen refugio.

Los cables caídos pueden estar “vivos” aunque no haya energía; no los pise con el coche. En caso de que se encuentre rodeado de ellos espere a que llegue ayuda.

Después del temblor. 

Lo que puede hacer una vez que esté seguro de que ha cesado el movimiento telúrico depende, naturalmente, de las consecuencias de éste a su alrededor.

En todo caso, conserve la calma y trate de tomar unos instantes para pensar qué hacer. No corra por las escaleras; si es necesario salir a la calle, hágalo con serenidad y mucho cuidado.

Si se encuentra en alguna construcción, revísela cuidadosamente. Si encuentra un pequeño incendio que se haya producido trate de apagarlo con un extinguidor, con un tapete u otra tela gruesa, o con agua, pero no recurra a ésta si lo que se está quemando es gasolina u otro líquido combustible, pues el agua podría esparcir esa sustancia.

No se exponga; si no puede controlar el incendio, lo mejor es salir del lugar. Si no encuentra en la casa o el edifico trastornos que representan una emergencia, verifique si hay daños en la estructura de la construcción, también revise las instalaciones de agua, luz y gas.

Y si sospecha algún peligro haga que se evacue el lugar. En caso de evacuación, si es posible póngase ropa cómoda y abrigadora y lleve comida y agua en recipientes de cerrado hermético, así como equipo de primera necesidad (lámpara y radio de pilas, pilas nuevas.

En caso de declarar estado de emergencia en la ciudad o población donde usted vive, tome las recomendaciones siguientes, aunque usted, su familia y su casa no hayan sido afectados directamente.

Póngase ropa cómoda y abrigadora, y zapatos resistentes. Si tiene hijos vístalos del mismo modo.

Las personas que están siguiendo un tratamiento médico no deben olvidarse de tener sus medicinas al alcance.

No utilice su coche más que en casos de urgencia. Conduzca con mucho cuidado y deje el paso libre a los vehículos de socorro.

Debe mantenerse lejos de las áreas afectadas. Siga las indicaciones de las autoridades. Escuche un radio de pilas, o el del automóvil para informarse de los acontecimientos.

Beba solamente agua hervida y racione su uso. Antes de usar las instalaciones sanitarias, revise que los tubos no estén rotos.

Si es necesario utilice su teléfono. Evite encender cerillos, encendedores, y no accione apagadores eléctricos, utilice lámparas sordas.

Desconecte los aparatos eléctricos cuyo uso no sea indispensable. Consuma de preferencia alimentos que no requieran refrigeración ni calentamiento, antes de consumir revise el estado de los alimentos.

Deposite los alimentos descompuestos en bolsas cerradas. Prepárese para temblores posteriores o “replicas”; por lo general son más débiles que el primero, pero pueden causar nuevos daños y pánico entre la gente.

No se separe de los niños pequeños sobre todo en momentos de gran tensión. Probablemente usted deba ayudar a gente en desgracia. Busque a familiares y vecinos, y si sufrieron percances ayude primero a los que estén heridos, revisando sus heridas y administrándoles primeros auxilios.

No intente mover a heridos ni a personas que sufran dolores fuertes, a menos que corran un peligro inmediato, pues podría agravar su estado. Emprenda la búsqueda y el rescate de personas atrapadas.

Prevenciones futuras. 

Debe tratar el asunto en familia, debe explicar a los pequeños lo que es un temblor y el por qué prepararse por si se presenta uno; e incluso hacer ensayos para que cada quien sepa cómo reaccionar.

Es conveniente que todos sepan qué hacer en caso de que el temblor cause un incendio. También deben ponerse de acuerdo sobre el lugar a donde deban ir en caso de que tengan que abandonar la casa, donde localizar a otros miembros de la familia, y las muchas formas de salir de la casa.

Todos los miembros de la familia que tengan más de 15 años de edad deben entrenarse para administrar primeros auxilios y conocer el manejo del botiquín.

En casa deben tenerse bien guardados los líquidos inflamables, de manera que no se vayan a derramar durante el temblor.

No hay que poner las camas junto a las ventanas, ni a objetos que se puedan caer y romper. Tampoco hay que concentrar los muebles más pesados en una sola área de la casa, en especial si se localizan en un piso alto; si son altos se les puede asegurar a la pared.

Los tanques de gas y el calentador también deben estar bien asegurados, y hay que revisar con frecuencia el estado de las instalaciones eléctricas, de gas y de agua.

Es bueno tener muchas lámparas sordas al alcance en varios lugares, de la casa así como repuestos de baterías.

Se debe platicar con los vecinos sobre la necesidad de que todos están prevenidos contra temblores, y hacer una lista de las personas que pueden prestar una ayuda especial en caso de emergencia, por ejemplo, los médicos.

Además hay que proponer que todas las personas que deseen tomen cursos de primeros auxilios y rescate.

En las escuelas hay que proponer planes y procedimientos para enfrentar emergencias o desastres, hacer simulacros de desalojo y tener en un lugar equipo de emergencia. Si se duda de la resistencia del edificio, pida a un experto que lo revise.

En el trabajo es necesario revisar con frecuencia las instalaciones para detectar cualquier peligro.

Se debe hacer un plan de acción en caso de terremoto y ponerlo en práctica mediante simulacros.

Éstos deben estar dirigidos por algunos empleados seleccionados y entrenados para ello. Todo el personal debe saber muy bien cuáles son las salidas y la manera de reaccionar ante una emergencia.


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