Fenómenos psíquicos

poderes paranormales, percepción extrasensorial y fenómenos psíquicos, clarividencia, precognición, retrocognición, ocultismo, esoterismo.

Fenómenos psíquicos y percepción extrasensorial

Los sabios de Occidente comparan al ser humano con una gran máquina electroquímica que da información por medio de los sentidos. Los investigadores le incorporaron otro medio; percepción extrasensorial.



Bien, debido a que existen muchas clases de facultades paranormales y varias maneras de expresar esa comunicación fuera del ámbito de los sentidos físicos, los especialistas hay dividido la
"percepción extrasensorial" en diferentes categorías, para un buen manejo de los términos y entendimientos de los mismos.

Desde una clasificación muy general, la percepción extrasensorial se alude a la capacidad de tomar o enviar información por medio de un método ajeno a los cinco sentidos. Es decir, la facultad de contactar con alguien o algo sin usar, ya sea la vista, el oído, el olfato, el tacto o el gusto. En palabras del famoso Edgar Cayce "es una característica que todos podemos desarrollar y practicar, porque cada persona la tiene de forma natural, y está latente en nuestra alma".

Divisiones de la percepción extrasensorial

* Telepatía, es la cabida de poner nuestra mente en sintonía con la de otra persona.




* Clarividencia, es la facultad de acceder a un conocimiento que ninguno de los presentes tiene. De esta forma, una persona toma un juego de naipes, los baraja e intenta llamarlos, sin verlos. Si el resultado no es 100 % exacto, por lo menos deberá de estar muy arriba de lo que la probabilidad define. Por otra parte, si le pedimos a alguien que mire la carta y que se concentre en ella antes de que la adivinemos, entonces se trata de un acto de telepatía.




* Precognición, es la facultad de ver los eventos con anticipación, de hacer conjeturas, o advertir sobre eventos venideros. Un ejemplo de esto es el llamado deja-vu.Todos hemos experimentado, en alguna ocasión de nuestras vidas, la sensación de haber vivido en algún momento de nuestro pasado, lo que en ese momento estás atravesando. Es decir, muy conocido del deja-vu es aquel que experimentamos al acceder a una alcoba por vez primera y sentimos que ya la conocíamos, si bien una de las explicaciones es que a veces experimentamos sueños premonitorios, pero que olvidamos y regresan a nosotros de manera de deja-vu.




* Retrocognición, Se alude a la capacidad de ver los eventos pasados.




Estas son algunas capacidades de la percepción extrasensorial. Para Edgar Cayce las capacidades psíquicas establecen aptitudes del alma; después son inherentes a la naturaleza humana y cada persona las posee. Ya que "lo psíquico proviene del alma", podemos, con mucha facilidad, tener experiencias paranormales recurriendo a diferentes procedimientos o a estímulos externos.

Sin embargo para varias personas los fenómenos psíquicos son extraños, insólitos, además de temibles. Para Edgar Cayce son muy naturales, en ocasiones tan sencillos como una inspiración o un presentimiento. También, no se precisa que la información "psíquica" sea completamente exacta. Asignándole el mismo crédito que a nuestros sentidos corporales, podemos usarla para obtener nuevas nociones, desarrollar nuestro razonamiento y tomar decisiones.

Aceptamos como natural nuestro sexto sentido, admitamos su valor. Veamos en ello un atributo normal de una persona y busquemos en ello un fiel aliado en la vida.

Consientes de su valor, admitamos nuestro sexto sentido, la intuición. Apreciemos un atributo normal de nuestro ser y logremos que se convierta en un fiel aliado den la vida, en una estupenda herramienta al servicio del bien.

Edgar Cayce

El más admirado curandero psíquico del siglo XX, Edgar Cayce nació en Hopkinsville, Kentucky, Estados Unidos en 1877. Desde muy joven asombró a sus padres por su aptitud de ver el aura humana. Él mismo impulsó la historia de que un día surgió ante él un ser angelical radiante, le pregunto qué era lo que más quería. Cayce respondió que quería tener la capacidad de curar a los enfermos y en especial a los niños.



A la edad de 21 años sufrió una seria afección de la garganta y tuvo la necesidad de consultar al hipnotizador Al Layne para que le ayudara a sanar. Cayce  fue puesto en trance por Layne y éste le pidió que se valorara y, posteriormente, que se curara. Cayce hizo lo adecuado y su afección de la garganta desapareció. Muy rápido cientos de personas empezaron a pedirle ayuda.

El método usado por Cayce era muy sencilla, él prefería no ver a sus pacientes, así que anotaba sus nombres y direcciones, él mismo se hipnotizaba, ya en estado de trance podía responder a cualquier tipo de pregunta, también de poder valorar enfermedades con precisión y recomendar tratamientos exactos. Los discursos informes adquiridos fueron conocidos como "lecturas".

Cayce no tenía conocimientos de medicina, no obstante, durante sus sueños autohipnóticos podía mencionar minuciosamente cualquier parte del cuerpo humano, así como recetar medicinas, que en algunos casos ya no existían o eran muy extrañas, pero, el tratamiento indicado resultaba muy certero.

Pronto fue famoso como el "profeta durmiente", sus practicas se esparcieron mas allá de la curación, en 1911 durante sus trances, solía mencionar el karma, asegurando que nuestra vida pasada contribuye plenamente a nuestra enfermedad reciente. Impartió conferencias sobre los continentes extintos Atlántida y Lemuria y sobre sus propias vidas pasadas.

En algún momento se le preguntó de dónde sacaba el conocimiento, a los que él respondió:  que una fuente podría ser la inconsciencia o subconsciencia  de él mismo y la otra de la memoria universal de la naturaleza, lo que Jung nombró "inconsciente colectivo.

Adivinó que Cristo volvería en el año de 1998 y que en ese mismo año la humanidad experimentaría serios cambios físicos, devastadores.

Tras la publicación de su biografía en 1943, Cayce recibió más peticiones de ayuda y aumentó sus conferencias, hasta llegar a seis por día. Se considera que sus lecturas ascienden entre las 14 300, relativas a 10 000 temas diferentes.

Murió en agosto de 1944, a la edad de 67 años. Sin más la comunidad médica en su conjunto no respalda las curas hechas por Cayce, cientos de médicos de forma personal estudian sus escritos.

Cayce ejerció casi todas las distinciones de la percepción extrasensorial, es decir, la telepatía. Mientras vivía en el estado de Kentucky, Cayce hizo una lectura para un abogado neoyorquino. Éste le pidió que describiera sus actividades en Nueva York en ese mismo instante. Lo vio fumar un cigarro, le escucho silbar cierta melodía y asistió a su entrevista con un cliente; enseguida, lo vio leer tres cartas y hablar por teléfono con alguien cuyo nombre también dijo. Estos actos fueron comprobados más adelante. Gracias a sus capacidades extrasensoriales, a Cayce le fue posible describir todo lo que el hombre hacía en Nueva York.

Entre otros de sus talentos estaba la precognición. Más de onde años antes del descubrimiento, en 1947, de los manuscritos del Mar Muerto, las lecturas mencionaron a una secta judía que los eruditos conocían muy poco en aquel tiempo;  los esenios, Cayce ofreció grandes detalles sobre su forma de vivir y de trabajar. Además señaló  que tanto los hombres como las mujeres eran admitidos en su comunidad. Esto iba en contra de las convicciones de los expertos, quienes pensaban que los esenios formaban una orden monástica compuesta  solamente de hombres. Pero, excavaciones arqueológicas hechas en Qumran, cerca del lugar donde se habían encontrado los manuscritos del Mar Muerto, evidenciaron en 1951, seis años después de la muerte de Cayce, que hombres y mujeres integraban la sociedad esenia.

Cuando le pedían lecturas para niños, Cayce avisaba sus talentos ocultos, anticipaba su forma de ser o de actuar como adultos y, a veces podía vislumbrar algunas decisiones que tomaría en su vida privada o profesional. En 1929, Cayce anunció con seis meses de anterioridad el fracaso de la bolsa de valores de Nueva York. De igual forma advirtió la declaración de la Segunda Guerra Mundial; y sabía que moriría mientras sus hijos aún estuvieran combatiendo en el extranjero.

Ahora, algunos han calificado a Cayce de "profeta", él nunca tuvo esta pretensión. Realizó muy pocas predicciones concernientes a los sucesos mundiales, fundamentalmente porque tales pronósticos se sometían a innumerables factores y dominios externos.

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