Cómo jugar squash

El squash es un juego sencillo, sin embargo requiere mucha velocidad, fuerza y estrategia. La cancha de squash es un espacio cerrado con 4 paredes. A lo largo de la pared frontal se
extiende una tira metálica horizontal, a 43 cm de altura.

La pelota al golpearla debe rebotar en esa pared sobre la tira, sin tocarla. La raqueta de squash se parece a la de bádminton, pero es más resistente. Las pelotas son de hule, duras, pequeñas, huecas y rebotan relativamente poco.



Como jugar squash


El juego: la persona que saca se para colocando cuando menos un pie en su zona de saque y debe pegarle a la pelota lanzándola contra la pared frontal de forma que pegue por encima de la línea de servicio y al rebotar llegue hasta la zona de recepción de saque contraria.

Para ello tiene solo dos oportunidades. El otro jugador puede pegarle a la pelota en el aire o después de que rebote una vez.




Dimensiones cancha de squash

La pelota devuelta debe pegar en la pared frontal, arriba de la tira metálica. En su trayectoria de ida la pelota devuelta puede rebotar en las paredes laterales, y al regresar puede hacerlo incluso en la pared trasera.


Si un jugador no alcanza a hacer su devolución o si la pelota devuelta pega debajo de la tira metálica, el adversario se anota un tanto.

El jugador que se anote el tanto es el siguiente en sacar. Cuando el jugador que saca gana un tanto, hace el siguiente saque desde el lado de la cancha del contrincante.



Como jugar squah

El juego consta de tres juegos, cada uno de ellos de 15 tantos. Los golpes de volea y de revés se hacen con un movimiento de la muñeca. Por cuestión de seguridad y para jugar sin trampas, cada uno de los jugadores debe hacerse a un lado luego de pegarle a la pelota para que el contrincante pueda hacer la devolución sin obstrucciones.

Si un jugador entorpece la devolución del otro, éste puede reclamar por la obstrucción, y el tanto se vuelve a jugar.



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