Cómo prepara masillas de creta?

La masilla es una masa pastosa, plástica y oleagínosa que se utiliza fría o caliente y que se pega sólidamente a diferentes superficies. Se emplea al acristalar los marcos. Se fabrica en dos tipos: espesa y pastosa, con las cuales se embardurnan las muescas después de ser colocado y fijado el vidrio; y la masilla semilíquida, de lecho que se aplica a las muescas antes de colocar en ellas el vidrio, cuando los marcos se acristalan con doble masilla.

La masilla preparada debe responder a las siguientes exigencias:

Poseer suficiente plasticidad, es decir, un cilindro hecho de ella, debe estirarse bien, poniéndose cada vez más fino en su parte central hasta que se rompa en el lugar más fino; un cilindro hecho de una masilla mala se rompe generalmente sin estirarse;

Ser blanda y colocarse, sin grandes esfuerzos, en las muescas, vidrios y juntas; adherirse bien al vidrio, madera, metal y al hormigón, llenando por completo las muescas de los marcos. Al mismo tiempo la masilla no debe pegarse a las manos, ya que esto dificulta el trabajo y reduce su productividad;

No adherirse al cuchillo, allanarse bien y tener, después que se le pasa el cuchillo, una superficie lisa, brillante sin asperezas:

Ser resistente al agua, frío y calor, secarse bien en tres días, lo que es de suma importancia cuando el trabajo se realiza en invierno;

No separarse de las muescas durante su aplicación; no formar grietas después de secarse, no desprenderse; conservar después de secarse cierta elasticidad, para en el caso que se produzca una deformación de los marcos, el vidrio puede hundirse en la masilla. La masilla que no corresponde a las exigencias anteriormente mencionadas debe desecharse:

La masilla que se prepare para ser aplicada mediante una geringa debe salir fácilmente de la misma, sin que se apliquen grandes esfuerzos

Las masillas que se preparan a base de aceites cocidos, se utilizan para encristalar edificios con un plazo de servicio de no menor de 10 años y las masillas hechas a base de aceite cocido oxol, para encristalar las edificaciones temporales de un plazo de servicio  no menor de 2 años.

Encristalando los marcos metálicos o de hormigón armado y las claraboyas se utiliza las masilla hecha a base de un aceite natural cocido, añadiéndole una pintura seca o espesa, generalmente en blanco de zinc o la sanguina.

La masilla se prepara a mano o con la ayuda de máquinas.

Preparando la masilla a mano.




La masilla es preparada a mano cuando el volumen de los trabajos no es grande. En una batea se hecha creta molida de granos finos, tamizada. Se hace un hueco en forma de embudo en la mitad de la creta, se echa el aceite cocido y se mezcla todo con una espátula. De ser necesario, se añade más creta para obtener una masilla espesa en forma de pasta que llega a ser difícil de remover con dicha espátula.

Esta masilla no es suficientemente espesa, se adhiere mucho a las manos y no sirve prácticamente para embadurnar las muescas, ya que se correrá. Se utiliza para aplicar la capa de lecho cuando los marcos se encristalan con doble masilla. La calidad de esta masilla mejora si se tritura en el molinillo para pinturas.

Para preparar una masilla que sirva para colocarla en las muecas hay que hacerla más espesa, agregando más creta, y amasarla con las manos. Para esto sobre una chapa de acero o sobre una hoja de madera enchapada se echa una capar de creta de 1 a 2 cm, se deposita una porción de masilla y se amasa con ambas manos hasta que se absorba tanta creta que deje de pegarse a las manos, después de lo cual las manos se limpian de la masa que se les ha pegado.

La masilla amasada de esta manera debe ser homogénea, no contener capas de creta o de aceite cocido. Luego se hace un cilindro de la masilla y se somete a la prueba de alargamiento.

FIGURA 6, A, B____>>>>>

 Si a la masilla se le añaden pinturas de construcción secas, se recomienda mezclarlas primero con creta y después preparar la masilla, usando el procedimiento normal. Si se añaden pinturas en forma de pasta o pinturas de aceite listas para ser utilizadas, se mezclan primeramente con el aceite cocido.

Para que la masilla no se solidifique la misma debe guardarse en saquitos o cubierta con una película de polietileno.

Preparando la masilla a máquinas.

Con máquinas se logra mayor producción de masilla que cuando se utilizan las manos claro está. A fin de este objetivo se emplea un mezclador de dos ejes CO-8

FIGURA 7 -------->>>>

Este tiene la tolva (2) a la cual se remacha la manivela  (1), mediante la cual se voltea la tolva cuando la masilla esté preparada.

Dentro de la tolva, hay dos ejes con paletas (3) que giran en direcciones contrarias. Un eje hace 125 y otro 60 revoluciones por minuto. Los ejes giran por un motor eléctrico (4). La frecuencia de la rotación del eje de motor es de 950 rpm. Todo esto está montado sobre un bastidor metálico (5). La mas total del mezclador es de 210 kg. En dependencia del espesor y del carácter homogéneo de la masilla a preparar para mezclarla se requiere un tiempo de hasta 20 minutos siendo una productividad del mezclador de 120 kg por hora.

Se usa el siguiente procedimiento para preparar la masilla. En la tolva se echa una porción de aceite cocido, se añade un poco de creta, se conecta el mezclador y después se añade poco a poco el resto de la creta. A temperaturas  bajo cero la masilla se espesa fuertemente (se solidifica) y se vuelve inservible para el trabajo. Es muy difícil embadurnar con ella las muescas, se pega mal a las mismas y al vidrio.

Antes de comenzar a trabajar se recomienda calentarla hasta una temperatura de 50°C.

La masilla debe prepararse en la cantidad necesaria para 2 a 3 días de trabajos

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