Cómo explicarles de dónde vienen los niños?

Guía para padres, como explicarles la vida a los niños, nacimiento.

¿Cómo explicarles de dónde vienen los niños?

A veces el niño no hace la pregunta con toda intención ni con la seriedad y malicia que le suponen los adultos.

Si el niño es muy pequeño, es posible que, sabiendo que los juguetes proceden de la juguetería y sus primos de una ciudad vecina, haga esta pregunta sin mucho interés.

Entonces basta con mencionarle que los niños vienen del cielo, esta no es ninguna mentira piadosa, si el niño está ya en edad de saberlo (por lo normal después de los cinco años).

Se le responderá la verdad con sencillez, sin ninguna entonación misteriosa, tu naciste de tu mamá, luego de esta respuesta, las demás preguntas surgirán gradualmente.

Según lo despierto que sea el niño y lo hábil del educador para no precipitarlo ni dejarlo rezagado en su formación sexual.

Y decirle que el niño viene de un lugar especial. No conviene mencionar el vientre porque el chiquillo sabe que allí se guardan los alimentos. Si el pequeño insiste, se le puede mencionar que es un lugar cercano al corazón.

Y sólo en último caso se le dará el nombre verdadero (matriz), satisfecho con la respuesta, el niño aguardará un poco más antes de hacer otra pregunta.

Tarde o temprano, el padre y la madre, vigilantes de este despertar sexual, perciben el momento en que el pequeño descubre el vientre embarazado de su mamá o de alguna mujer amiga.

A veces el pequeño lo pasa por alto sin concederle demasiado interés, pero hay ocasines en que puede perturbarse como ante un misterio terrible.

Pues es conveniente hacerle saber que ahí dentro se encuentra el hermanito que pronto nacerá y hacerle ver el gran amor de su mamá para todos sus hijos.

Al grado de que los guarda dentro de sí, como el pequeño ha aprendido desde chico el avemaría, es deber de los padres hacerle ver lo sublime de la gestación y las sabias disposiciones de Dios para hacer que los niños nazcan precisamente de su madre.

Como Jesucristo descendió al vientre bendito de la Virgen María, para terminar, no conviene anticipar demasiado la noticia de que pronto nacerá un hermanito suyo cuando aún falten meses.

El poder de retención del niño es débil y puede ser que lo olvide o que se aburra al ver que pasan los días. Lo indicado es decírselo cuando falten unos días o unas semanas, para prepararlo a que le dé la bienvenida a su nuevo hermano.

No es muy acertada la comparación entre el parto de los animales mamíferos y el de los hombres, ni tampoco es conveniente que un niño presencie el parto de una vaca o una perra.

La tendencia debe ser elevar la gestación al estado sobrenatural y no rebajarlo al grado animal únicamente, por lo que no conviene que el niño presencie estas cosas.