Cómo plantar los bulbos, cormos y tubérculos?

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Cómo plantar los bulbos, cormos y tubérculos?

Los mayitos, la azucena y el alcatraz inauguran una vez al año un agradable color en los jardines, estas plantas florecen al comenzar la primavera.

El ciclamen, el narciso blanco y el platanillo se prolongan hasta el otoño, todas las plantas tienen órganos carnosos subterráneos con raíces, que se les deja almacenar agua y alimentos.

Estas se clasifican en bulbos, (así como las azucenas), cormos (así como las gladiolas) y tubérculos (como las dalias), además, por lo general se les conoce a todos como bulbos.

Varias de estas plantas, que son muy conocidas como el tulipán holandés, el Jacinto y el narciso, no son muy fáciles de cultivar, pues para florecer requieren haber pasado una temporada de letargo invernal cubiertas por la nieve a temperaturas muy bajas.

Pero hay varias clases que se aclimatan muy bien y no presentan ciertas dificultades, la mayor parte de las plantas que tienen bulbos, cormos y tubérculos que lucen bien en arriates y macizos, en conjuntos de un solo color.

Dependiendo el tamaño de flor y de la planta, otros pueden servir como borde, fondo o centro de un prado, elija los bulbos, cormos y tubérculos más grandes, pues éstas producirán flores de gran tamaño y en mayor cantidad.

Quite los que tengan zonas de consistencia suave, rajaduras o perforaciones, cuando vaya a plantarlos escoja una zona con buen drenaje para que no se pudran.

Prepare la tierra, primero remuévala a la profundidad de (30-35 cm), incorpore tierra de hoja o composta, también un abono orgánico y, si está muy compacta, arena, arcilla o tezontle molido para mejorar el drenaje.

Distribuya los bulbos, cormos o tubérculos encima de la tierra recién preparada, colocando cada uno en un lugar donde quiera que florezca, y en seguida haga los hoyos para plantarlos a la profundidad ya mencionada.

Para hacer los hoyos utilice un plantador de bulbos,(que saca columnas de tierra en cada operación), una pala recta o, si son pocos bulbos, una cuchara de jardín.

Ya hecho el hoyo, colóquele un poco de harina de hueso, introduzca el bulbo y cúbralo con la tierra, si planta arriates o grupos, haga hoyos grandes, coloque en ellos un poco de harina de hueso, poniendo de cuatro a seis bulbos en cada uno y tápelos con tierra.

Si quiere que las plantas florezcan aisladas entre el pasto, introdúzcalas en él una pala recta, verticalmente y a la profundidad que requiera, incline la pala hacia atrás y hacia adelante para que se abra un espacio y espolvoree en él un poco de harina de hueso.

Después ponga el bulbo, saque la pala y cubra la abertura con el pie, de esta manera no se maltratará el pasto, si desea plantar grupos de plantas bulbosas con este método, en el pasto debe hacer cortes en forma de H, y después hágalo de la misma manera como ya mencionado.

Cuando quiera formar con ellas los bordes, o fondos de un prado, levante con la pala una franja de pasto, haga el hoyo y siembre.

Puede colocar de nuevo la franja de pasto que levantó, o bien mantener el espacio descubierto, en cuanto se vean las hojitas de las plantas, abone éstas con fertilizante especial y siga haciéndolo una vez al mes hasta que acaben de florecer y desaparezca el follaje.

Por lo que algunas plantas bulbosas como el agapando y el narciso blanco mantienen su follaje durante el año, solamente necesitan abono en la temporada de floración.

Donde los inviernos no son severos, no es necesario desenterrar cada año los bulbos, al terminar su ciclo, es conveniente mantenerlos que macollen en la tierra para que las plantas se den más frondosas para el año entrante.

Pero algunas especies requieren ciertos cuidados, un ejemplo, cada dos años tiene que dividir las matas de los alcatraces para que puedan seguir desarrollándose.

De esta forma tendrá muy rápido dos plantas maduras que florecerán en la próxima temporada, lo que no pasará si las obtuviera a partir del cormo.

No desentierre los cormos de los mayitos ni de las begonias rizomatosas, pero si regarlos un poco en invierno, en cambio los tubérculos de las begonias tuberosas, no deben regarse nunca durante el invierno.

En el caso de las dalias, hay que desenterrar las tubérculos cuando se acabe su ciclo y ponerlos tal cual los sacó, en una caja con tierra o arena seca, un mes antes de la primavera, divídalos de forma que cada parte tenga al menos un punto de crecimiento y colóquelos en arena húmeda para que comiencen a crecer.

También desentierre los bulbos de los lirios y los tubérculos del cacomite en invierno, y cada tres años quite los más antiguos de estos últimos..

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